Ama de casa a regañadientes cambia carrera por bendiciones mayores
| Por Connie No puedo dejar de decir lo que todos dicen cuando les escriben: ¡Me encanta su revista! Todas las actividades hacen un alto cuando encuentro El Hogar Educador en mi buzón de correos, porque necesito el ánimo. Tengo la bendición de formar parte de un grupo de apoyo local para la escuela en el hogar y he podido desarrollar unas hermosas amistades por medio de él, pero no hay nada que se compare con sentarme a solas y leer. Leo su revista de portada a portada, empezando con “Nuestros Lectores Escriben” y terminando con las noticias sobre los estados. Es bueno saber lo que está sucediendo en los Estados Unidos porque con frecuencia lo que sucede en los E.U. sucede en Canadá unos dos años después. Yo era una de esas mujeres que no querían quedarse en casa y criar una familia, pensando que los aspectos interesantes e importantes de la vida ocurren en el campo de la carrera y no en el hogar. Me casé a la edad de 38 años, y para mi desilusión, me embaracé de inmediato. Traté de ocultar mi enojo y tristeza cuando tuve que dejar mi trabajo. Sin embargo, quería hacer cosas “importantes” y creativas, y empecé a buscar maneras de llevar acabo mis ideas. Creo que cuando Dios nos capacita con habilidades e intereses, su plan es que los usemos en cualquiera circunstancia en la cual nos encontremos. Así que cuando llegué a ser madre, y cuando se hizo evidente que debía ser madre educadora en el hogar, Dios me mostró cómo podía usar mis talentos en esta nueva área. El Señor amablemente nos abrió puertas que no hubiesen sido abiertas si no hubiera estado instruyendo en el hogar. ¡Y no hubiera instruido en el hogar si no hubiera sido madre! Por lo tanto, puedo decir, que Dios me ha traído a un lugar más amplio, y estoy muy agradecida, a pesar de la ruta hasta aquí no fue lo que yo originalmente deseaba. Hago periodismo, y me encanta diseñar sistemas. Así que en eso concentro mi energía creativa en este momento. ¡He tenido siete años muy productivos! ¿En qué estaría pensando cuando dije que no quería hijos? ¡Ellos han sido la más grande bendición de mi vida! Por Connie Copyright 1998 The Teaching Home Box 20219, Portland OR 97294 January/Feuary 1998 p 7 Reprinted by Permission |

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